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sábado, 21 de agosto de 2021

La Loire à Vélo (Stage 6.- Orleans - Blois) C'est fini!

El día empezó con otro ritmo...Todo era mucho más tranquilo. Quizá porque ya sabíamos que la ruta estaba hecha. El día de hoy era un regalo. Un quitarnos la espina de poder completarla y el mal sabor de boca del primer día. 

El Albergue Juvenil de Orléans está muy bien. Tranquilo, silencioso y con un gran garaje para guardar las bicicletas. El desayuno como siempre, completo y abundante. Nos despedimos de Antoine deseándonos buena ruta y deseando, algún día, volver a verle. 

Al ir sin prisa, y poder disfrutar del sol de la mañana,  salimos
del Albergue con las bicis y todo montado y nos fuimos a visitar Orléans. Encontramos uno de los gatos de los tejados de Monsieur Chat!!! Un par de vueltas por las calles del casco antiguo y emprendemos la ruta. 

Rodamos con la sonrisa puesta, disfrutando sin prisa del trayecto, ya no hay meta. Cuando lleguemos a Blois todo habrá terminado y daremos inicio a una nueva aventura. Y aun que somo culos inquietos, en el fondo, terminar unos días tan fantásticos nos daba un poco de pena....El Loira, sus pueblos, su gente, y mil anécdotas nos habían dejado huella...

Un par de hora después, llegamos a Meung-sur-Loire, nos pareció un bonito lugar para hacer una parada. Encontramos una cafetería enfrente de la iglesia en plena plaza del centro. Después de un café y la que seria la última pasta de hojaldre francesa, compramos un poco de fruta y seguimos hacia Blois.  

A unos 20 quilómetros de la llegada, encontramos un desvío hacia el Castillo de Chambord. Era uno de los anotados para visitar el primer día, así que como íbamos muy bien de tiempo, decidimos salir del track e ir hacía allí siguiendo las indicaciones. Resulta difícil perderse ya que además de los carriles bici bien indicados, hay abundantes letreros con información, aunque no siempre fieles a la realidad...Pero al final, puedes ir enlazando uno con otro. 

Durante unos minutos nos arrepentimos de habernos desviado. No quedaban muy poco para llegar y ahora representaba hora y media más...En cuanto llegamos a la entrada del castillo, se nos quitó!!! Es impresionante! Sin duda, de los imprescindibles si visitas los Castillos del Loira. 

"El castillo de Chambord es una de las construcciones más singulares, legadas por el siglo del Renacimiento La arquitectura es una acertada mezcla entre los elementos tradicionales de la arquitectura medieval francesa y aquellos procedentes del Renacimiento italiano"

La entrada a través de una larga carretera recta con el castillo al fondo ya te presenta lo que vas a encontrar. Una vez en la entrada de los jardines el Castillo de Chambord es majestuoso. Estuvimos un buen rato paseando por ellos, por los traseros y por la entrada principal al castillo, que aquí si hay que pagar para entrar en él. 

Y ahora sí, rumbo a Blois directos! 

En una hora llegamos al párquing. 

Y después de celebrar la llegada a meta, tocaba cargar bicis, bolsas, cambios de ropa....y despedirnos felices pero con esa emoción y tristeza de finalizar un proyecto que empezó de casualidad, para atar otros mayores que finalmente no pudieron realizarse y que no imaginábamos lo que nos iba a dar el Loira. 

Semanas después seguimos recordando anécdotas....Personas como Serge, Romain, Pascal, Laure y Antoine... La gastronomía...Sus vinos.... y las risas que nos provoca recordar algún que otro susto, que también los hubo... 


Y por supuesto doy las gracias a Alfons por ser el mejor compañero de aventuras y hacer que un plan de última hora, haya resultado perfecto. Como en cada entrada os invito a visitar su blog  La Vida es mejor sobre dos Ruedas y leer las mismas aventuras desde su vivencia. 

Qué sería de mi sin tu orientación?! Jajaja

Solo te puedo decir: - Próximo destino??

miércoles, 18 de agosto de 2021

La Loire à Vélo (Stage 5.- La Possonnière - Nantes)



La Possonière. 
07:00h de la mañana.
 Suena el despertador y como siempre, el ritual es mirar por la ventana para ver cómo está el cielo.  

Bien, sol hoy también.

Lo preparamos todo, nos vestimos con la ropa de ruta y bajamos a desayunar. Increíble! Laure nos ha puesto unas tazas enormes, la culpa es mía ya que le dije que tomábamos mucho café…Son preciosas, con forma de amapola. En cuanto le digo lo bonitas que son, me cuenta que esas tazas tienen 100 años… la suelto de inmediato y no penséis que tomé el café con leche cómodamente, la tuve cogida más fuerte de lo normal…

Para desayunar, además del café, zumo de manzana, mermelada de higos casera, croissants, baguette (no sabéis como echo de menos las baguettes, no tienen nada que ver con las de aquí) miel, Nutella, yogur y cereales. Charlamos animadamente con Laure durante el desayuno y de las cuatro pinceladas que intercambiamos de nuestras vidas y aficiones, cabe decir que es una mujer valiente y luchadora. Si tenéis oportunidad y pasáis por La Possonière, no dudéis en alojaros en Loge & Broc.

Hoy llegamos a Nantes. Final de ruta. Resulta extraño que ya se esté terminando la aventura. El hecho de no haber podido hacer la primera etapa, nos tiene un poco mosca…

Aun así nos concentramos en la etapa de hoy, ya que tenemos muchos quilómetros por delante y conocer la ciudad, Nantes. 

Os recuerdo que todas estas historias y más las podéis leer el blog de Alfons La Vida es Mejor sobre dos Ruedas

Salimos en busca de la ruta y a pocos quilómetros nos ponemos sobre track. Poco a poco, dejamos viñedos atrás para volver a rodar paralelos al Loira. Volver a cruzar encantadores pueblos, con sus puertos y sus espectaculares Boulangeries.

En esta ocasión hicimos nuestro parada "dulce" en Saint Florent le Vieil, una cuesta increíble terminaba en una plaza con unas vistas espectaculares del Loira, el castillo local, la iglesia y un gran valle al otro lado. En la salida del pueblo encontramos una pastelería espectacular y como todos los días, probamos especialidades locales, diferentes a las ya vistas los días anteriores. Café, y seguimos! 

La entrada a Nantes era increíble! Una avenida peatonal y con carril bici, el Loira y un gran puente que comunica las dos orillas, nos daba la Bienvenida! Que nervios, llegábamos a la meta después de 5 días!!!















Pues no! Un caos! 

La llegada al centro fue horrible. Calles levantadas en obras, con máquinas trabajando por todas partes. Desvíos que nos volvían locos y que para los ciclistas no estaban bien delimitados. De calma total pasamos en 10 minutos a ritmo de vértigo. 

Llegamos a una calle principal para sentarnos a comer algo y buscar un hotel. Tres restaurantes después, ya que todos tenían el servicio de cocina cerrado, acabamos en un fast food de hamburguesas...No era el fin de viaje que esperábamos! y de repente, nos miramos y: Nos vamos!? Sí, claro. Vámonos! En una hora y media salía un tren hacia nuestro próximo destino.

En quince minutos estábamos en una lavandería al lado de la estación de tren. Hicimos la colada de todo. Salíamos de Nantes con todo limpio. Y recordáis que empezamos en Blois debido a la lluvia del primer día en Orléans y dejamos el coche allí? 


Pues a veces nos venimos arriba y de repente, empezamos a pensar que por qué no volver a Orléans y terminar la Ruta del Loira entera. Teníamos días de sobra y la meteorología era buena, lo íbamos a dejar con el mal sabor de boca por un día?? 

A las 20:45h llegábamos a Orléans, buscando un hotel y dispuestos al día siguiente, a terminar nuestra particular RUTA DEL LOIRA. 

Encontrar hotel no fue fácil a esas hora. Con anécdotas, que ahora vistas con la distancia, nos hacen partirnos de risa, pero que en su momento no vimos nada claro. Finalmente, acabamos en el Albergue Juvenil de Orléans, donde Antoine, un simpático y amable gallego afincado en Francia, nos atendía fantásticamente bien. 

Este día no hubo pizza, ni paseo, ni nada de nada. Ducha y  Buenas Noches!

miércoles, 11 de agosto de 2021

La Loire à Vélo (Stage 4.- Saumur - La Possonnière)

Saumur

El hecho de que El Patio estuviera en el paseo fluvial, y a unos 5 minutos del centro de Saumur, se notó también a la hora de descansar. Una habitación espaciosa y con mucho silencio, que el único sonido que nos despertó por la mañana fue el canto de los pájaros del propio jardín. 

El desayuno fue fantástico; zumo natural, cereales, yogures, mermeladas y como no podía ser de otra manera, baguette y croissant...Romain, nos explicó lugares pintorescos que nos esperaban en la ruta del día. Lugares donde parar a hacer un buen café o incluso picar algo y algunos de los pueblos con encanto, que podíamos visitar. 

Os animo a visitar el blog de Alfons, La Vida es Mejor sobre dos Ruedas donde encontraréis reflexiones, anécdotas y aventuras de estos viajes y más. 



Castillo de Saumur

Al tener el Chateux de Saumur justo detrás del hotel, decidimos ir a visitarlo antes de irnos. 5 minutos a pie subiendo una larga escalinata y allí le teníamos. Los jardines se pueden visitar sin pagar entrada y aprovechamos para hacer unas fotografías tanto del castillo como de sus vistas desde este punto, donde se puede ver la ciudad entera como no, con el Loira a lo largo de ella. Un lugar al que sin duda, quiero volver!


El Patio 



Dejamos Saumur atrás emocionados del día tan fantástico que habíamos tenido. Eso a veces, es una arma de doble filo ya que creas expectativas. La salida de Saumur fue buena, de momento era fácil, sin mucho tráfico, con una buena carretera y bien delimitada. Nos habían aconsejado un par de restaurantes sobre el Loira para hacer un café y un par de horas más tarde encontramos el primero, cerrado. 



La Route du Sel
Seguimos adelante positivos, era muy temprano y el segundo café del día podía esperar unos quilómetros más. Y así fue. Buena opción esperar. Entramos en una bonita comunidad marítima, Le Thouriel. Como todos, era muy pintoresco, pequeño, ese estilo de casas francesas tan romántico "trés jolie", pequeñas barcas amarradas a embarcaderos flotantes y entonces encontramos La Route du Sel, Restaurant Bar à Vins. Aunque la tentación era muy grande ya que en su carta tiene unos platos con una pinta estupenda, solo tomamos un café.  


Seguimos en ruta a través de campos de viña. Las carreteras estaban vacías por lo que el día fue muy tranquilo. Al no encontrar ningún lugar pintoresco en el que parar a comer algo, seguimos adelante haciendo alguna parada para comer alguna barrita, frutos secos...Sin darnos cuenta, entre charla, risas y dejarnos llevar por el paisaje, nos pasamos Trelazé y también Angers. Cosas que pasan!!! 


Decidimos hacer más quilómetros y así al día siguiente que la ruta era larga, ya los tendríamos avanzados. Llegamos a Savennières. Encontramos una panadería que justo abría, eran las 17h de la tarde ya. Compramos una empanadilla con más concepto árabe que francés, y preguntamos por algún hotel, camping o casa de huéspedes. 

Fanstástica equipación de https://sigr.cc/

18h.- No encontramos nada. Seguimos adelante y llegamos a La Possonière y al salir del pueblo, encontramos un pizzería llamada Piano Piano, de la que salía un señor al que le preguntamos si sabía de algún lugar para pasar la noche. Pascal resultó ser el propietario del restaurante y muy amablemente nos hizo pasar y se puso al teléfono. Después de unas cuantas llamadas, teníamos hotel. Gracias Pascal!!!

Loge & Broc resultó ser una casa de huéspedes fantástica. Casa típica francesa, con un jardín inmenso y un anexo que era el taller de Laure, la propietaria. Además de alquilar habitaciones, realiza pieza de cerámica, tapicerías y unos artículos de piel increíbles. La casa es un museo de antigüedades...No hay un rincón donde no tenga un jarrón, vajilla o incluso las sillas de época. 


Loge & Broc

Llegamos muy cansados. Con frío. Ganas de ducha y comer algo. Laure nos recibió muy amablemente, dándonos un lugar para las bicis y llevándonos a nuestra habitación. Preciosa, coqueta, a conjunto de la decoración  y en la buhardilla de la casa. Después de una ducha caliente todo adquirió otro color. Laure nos esperaba con una copa de vino de bienvenida de la zona, un Muscat delicioso. También nos preparó algo para picar; quesos y embutidos acompañados de la deliciosa baguette francesa. 

El resto de la tarde lo pasamos en el jardín. Una mesa de ping-pong nos hizo olvidar el cansancio y continuar con las risas y anécdotas del camino. 

Sin duda, no fue uno de los mejores días en cuanto a ruta, bastante plana en cuanto a paisaje, pero quizá de las más rica en anécdotas. Infinitamente agradecidos a Pascal por ayudarnos tan amablemente y Laure por el afecto recibido durante la estancia. 

martes, 3 de agosto de 2021

La Loire à Vélo (Stage 3.- Tours - Saumur)

La ruta que os voy a contar hoy, para mi fue la estrella del viaje. Es la tercera etapa, la primera fue cuando salimos de Orleans a Blois (Stage 1), la segunda de Blois a Tours (Stage 2), os lo recuerdo por si queréis echar un vistazo y también podéis leer estas aventuras y mas en el blog de Alfons Life Is Better On Two Wheels. 

Tanto por el día que nos hizo, las carreteras, pueblos visitados, gente y como guinda del pastel, Saumur! Un lugar maravilloso! y el hotel que encontramos aquí junto al Loira, en una casa del siglo XVIII y su propietario, el Sr. Romain, lo hicieron mágico! El Patio Bed&Breakfast

Nos levantamos temprano, como siempre, y lo primero al poner los pies en el suelo, es mirar por la ventana para ver que día hace. Tours se levanta con un cielo azul, limpio y un sol precioso!!! 

Bajamos a desayunar al salón-recibidor del The People Hostel -Etape 84- y en la recepción ya tienen nuestras bolsas con el desayuno preparado. Pedimos café y un zumo. Hay que decir que debido a las medidas Covid, en todos los hoteles que hemos estado, los buffet libre están detrás de un mostrador y es un camarero quien te sirve, tantas veces como quieras, pero no se puede tocar nada. Os recomiendo este Hostel 100%; situación, comodidad, personal, precio....de 10!

Recogemos las bicis y rutina; montar el bikepacking, repasar aire de las ruedas y hoy, ponemos un poco de cera....En ruta! 

La salida de la ciudad es fantástica! Es muy temprano y apenas hay tráfico, tampoco importa mucho porque hay un carril bici estupendo, pero además, tenemos la suerte de que la ruta cruza un parque en el que no podemos evitar pararnos a hacernos unas fotos con el Loira y Tours de telón de fondo. Sin duda, no podíamos tener una despedida mejor!


Salimos dirección Saumur!

Aun que brilla el sol, hace fresco y seguimos con un jersey de manga larga. Dos horas más tarde llegamos a Savonnièrs, un precioso pueblo, pequeñito como vienen siendo todos los que encontramos sobre la ruta. Encontramos una panadería espectacular y hoy toca probar el eclair de café y una pasta de hojaldre rellena de chocolate, buenísima! Cogemos un café con leche para llevar y allí mismo, en la barandilla que separa el Loira del paseo, entre unos árboles y bancos, nos sentamos a disfrutar del momento. Casi todos estos lugares tienen pequeños puertos con unas barcazas, y pasarelas donde la gente se sienta a pescar. El caudal del agua es abundante, y con fuerza. Siempre se ve el agua removida y mucha alga...

Aprovechamos para cambiarnos y ya ponernos de manga corta que empieza a apretar el calor. 

Unos quilómetros más adelante, la siguiente parada es un pueblo parecido al anterior, Rigny-Ussé. Aquí en cambio, hay muchísima gente, turistas, ya que tiene un grandioso castillo llamado Le Chataux d'Ussé. Decidimos no entrar ya que estamos a mitad de la ruta y entrar supone perder un par de horas, al menos. 

Seguimos con los letreros de Le Loire à vélo! y en un cruce nos da dos opciones, seguir por la riba del Loira o ir a través de los viñedos. Estamos en una región muy rica por sus vinos y también, cervezas artesanales. Decidimos salirnos del track y arriesgar por los viñedos, solo cambiaba unos diez quilómetros, y nos apetecía ver algo diferente al rio. 

Acertamos. La carretera era más que secundaria, muy tranquila, amplia y con campos de viñedos y grandes casas que parecían postales. El único pero, por ponerle alguno, fue que de los 400 metros de desnivel que se hacían en esta jornada, 300 los hicimos en estos últimos 10 quilómetros. Y cuando ya llevas 75 en las piernas....pues como que no apetecen jajaja  Aún así, mereció la pena. 

Una hora más tarde, entramos en Saumur. Paramos en la entrada para buscar un hotel y hacia allá que fuimos. 

Saumur es una ciudad relativamente tranquila, con una gran avenida repleta de comercios y al final de ella, enfrente del Loira, una gran plaza con un precioso paseo fluvial. Y aquí, en este mismo paseo estaba El Patio, el hotel del que os he hablado al principio. Echadle un vistazo, es espectacular!



Romain, el propietario, después de acomodarnos nos indicó los mejores sitios para tomar algo y cenar. También que nos aconsejó que nos dejáramos llevar por sus calles peatonales. Así elegimos La Tonnelle, una bonita bodega con terraza donde tomamos un vino de la región y unos deliciosos quesos. 



Hora y media más tarde, y después de visitar el paseo, el puerto y algunas calles más con sus comercios, escogimos el primer restaurante que nos recomendó Le Bistrot de la Place, en la misma plaza de St. Pierre. Con una bonita terraza, pudimos cenar al fresco y probar más productos típicos de Francia. 



Y así terminó la que fue una de las mejores jornadas. Meteo, ruta, hora de llegada....

viernes, 30 de julio de 2021

La Loire à Vélo (Stage 2.- Blois - Tours)



Suena el despertador y de un salto no ponemos en pie! Llueve!? Cómo está el día? Pinta mal?

Pues ha llovido toda la noche, deducimos por los charcos que hay en la calle. El cielo, gris oscuro. Nos vestimos de bici; Preparamos bolsas empacando todo. Cuando todo está listo y recogido, volvemos a mirar por la ventana; Sigue triste el día. 

LIFE IS BETTER ON TWO WHEELS

Os recuerdo que también podéis leer nuestras aventuras en el blog de Alfons: LIFE IS BETTER ON TWO WHEELS

Bajamos a desayunar. Un café con leche. Zumo de naranja natural. Un delicioso pain au chocolat y croissant de mantequilla...Todo esto, arregla cualquier mal día....Media hora más tarde, ya estamos montando el bikepacking en nuestras bicis y poco a poco, el día empieza a clarear...

Disfrutamos de una ruta preciosa, recorriendo pequeños pueblos, admirando sus boulangeries, el Loira, los parques y sus carriles bici, que acostumbrados a las carreteras que tenemos nosotros sin ningún tipo de protección, nos parecen espectaculares! Y encima, el sol brilla en un cielo azul adornado de nubes que parecen puestas para darle más magia a las fotos que vamos tomando por el camino, y una temperatura la mar de agradable. 

Cuando miramos la meteo del día antes de salir, sabíamos que teníamos una ventana de 4 horas de buen tiempo, entonces decidimos hacer el máximo de quilómetros para intentar llegar a Tours sin que nos pille la lluvia, que tenía que volver a caer a primeras horas de la tarde. 

Paramos en Amboise a tomar algo. Después de cruzarlo en bici y ojear diferentes bares, restaurantes y pastelerías diversas a cual más apetitosa, decidimos sentarnos en una terraza a tomarnos un helado; Cheesecake y coco para él. Nata con cerezas y avellana para mí.  


Aquí empezó a ponerse gris, tirando a oscuro. Decidimos volver a coger ritmo y avanzar pero nos pilló. Y de qué manera!!! Fue durante la última hora. Pese a la bajada de temperatura y la tormenta que nos caía encima, no perdimos la sonrisa, ya casi lo teníamos! Últimos 15km y llegamos a Tours. 





Paramos a dos quilómetros de llegar, bajo un puente, y buscamos hotel. Encontramos un Hostel y nos dirigimos a él. Durante todo el viaje, escogimos los hoteles sobre la marcha y sin intermediarios, es la ventaja de que si un lugar no te gusta, avanzas los quilómetros que quieras hasta dar con el lugar que te cautiva. 

Llegamos allí y nos atendieron fantásticamente bien. The People Hostel. Llevamos las bicis a su Bike Room y viendo que llegamos empapados y llenos de barro, la recepcionista fue muy rápida y amable, facilintando el Check-in para que pudiéramos ir a darnos una ducha y entrar en calor.

Para nuestra sorpresa, después de la ducha, de deshacer las bolsas, lavar lo imprescindible y preparar las cosas para el día siguiente, empezó a aclararse el cielo. 

Una hora más tarde, unas nubes adornaban el cielo y brillaba un sol espectacular siendo las 19h de la tarde. 



Tours es una ciudad espectacular! Preciosa. Con unos carriles bici segregados, tanto en la carretera principal, como en las aceras, que disponen de un carril dibujado con los mismos adoquines y donde los peatones respetan estrictamente. 

Después de un paseo por sus calles, encontramos un restaurante italiano espectacular. La Scala. Ensalada, pizza y un buen vino francés. Buen ambiente, servicio muy amable y la comida deliciosa. Hacemos sobremesa repasando el día. Si ha habido algún "pero" que hay que mejorar, cosas a tener en cuenta para el día siguiente, echamos un vistazo a la meteo de mañana y Bingo! Sol todo el día otra vez! 

Por fin dejamos la lluvia atrás. 

Llegamos al hotel y a descansar con las emociones del día a flor de piel. Mañana más!!!!

lunes, 24 de agosto de 2015

Notre Dame

- ¡Agua!- repitió por tercera vez Quasimodo.
Entonces vio cómo se apartó el gentío. Una muchacha curiosamente ataviada salió de entre la gente. Iba acompañada de una cabrita blanca de cuernos dorados y llevaba una pandereta en la mano.
El ojo de Quasimodo centelleó. Era la bohemia a la que había intentado raptar la noche anterior, fechoría por la que comprendía vagamente que estaba sufriendo aquel castigo, lo que, por otra parte, no era cierto ni mucho menos, pues se le estaba juzgando por la desgracia de ser sordo y por haber sido juzgado por un sordo. Estaba seguro de que también ella había venido para vengarse y darle, como hacían los otros, su golpe correspondiente.[...]
Ella, sin decir una sola palabra, se aproximó al reo, que se retorcía en vano para librarse de ella, y soltando una calabaza que a guisa de recipiente tenía atada a la cintura, la acercó muy despacio a los labios áridos del desdichado.
Entonces, de aquel ojo tan seco y encendido hasta entonces, se vio desprenderse una lágrima que fue lentamente deslizándose por aquel rostro deforme y contraído hacía ya mucho rato por la desesperación

El primer lugar que visité durante mi estancia en París, fue la Catedral de Notre Dame, quizá por eso, es uno de mis lugares preferidos de París, Notre Dame y el Sacre Coeur. 

La Catedral de Notre Dame es la sede episcopal de París. Es una de las edificaciones de estilo gótico más antiguas ya que se empezó a construir en 1163 y se terminó en 1345.

Se encuentra situada en la Isla de la Cité, comunicada con el resto de la ciudad por varios puentes, uno de ellos abarrotado de candados con dedicatorias, nombres de los enamorados y fechas, incluso en las farolas. 

El rápido crecimiento de la ciudad tanto en la política como las relaciones comerciales, dan paso del románico al gótico. Las burguesías adineradas tienen otras necesidades igual que el crecimiento del clero urbano, todo esto hace que la Catedral de Notre Dame de París, sea posible.

En la literatura tiene un papel importante esta catedral, al inmortalizarla el célebre Victor Hugo en su novel Nuestra Señora de París.



Y la catedral no era sólo su compañera, era el universo; mejor dicho, era la Naturaleza en sí misma. Él nunca soñó que había otros setos que las vidrieras en continua floración; otra sombra que la del follaje de piedra siempre en ciernes, lleno de pájaros en los matorrales de los capiteles sajones; otras montañas que las colosales torres de la iglesia; u otros océanos que París rugiendo bajo sus pies.
Víctor Hugo, Nuestra Señora de París, 1831







Aquel espectador no se había perdido nada de lo que, desde el mediodía, había ocurrido ante el pórtico de Notre Dame. Ya desde los primeros momentos, sin que nadie se hubiera preocupado de mirarle, había atado fuertemente a la columnillas de la galería una gruesa cuerda de nudos cuyo extremo colgaba hasta la escalinata. Una vez hecho esto de había quedado mirando tranquilamente y silbaba de vez en cuando al pasar los mirlos delante de él. De pronto, cuando los ayudantes del verdugo se disponían a ejecutar la flemática orden de Charmoule, saltó al otro lado de la balaustrada de la galería, se cogió la cuerdo con los pies primero, con las rodillas y con las manos luego, y después se vio descolgarse por la fachada como una gota de lluvia deslizándose por un cristal; se le vio luego correr hacia los dos verdugos con la velocidad de un gato caído de un tejado derribarles con sus enormes puños, coger a la gitana de una mano, como una niña coge una muñeca y de un solo salto llegar hasta la iglesia, alzando a la joven sobre su cabeza y gritando con voz estentórea:
-¡Asilo!
-¡Asilo!¡Asilo!- repitió la muchedumbre y diez mil aplausos hicieron refulgir de alegría y de orgullo el único ojo de Quasimodo.
La sacudida hizo volver en sí a la condenada que abrió los ojos al ver a Quasimodo volvió a cerrarlos súbitamente como asustada de su salvador.
Charmoule y los verdugos y toda la escolta se quedaron atónitos. En el recinto de Notre Dame, la condenada era, en efecto, inviolable, pues la catedral era un lugar de asilo y toda la justicia humana expiraba en sus umbrales.
    
















Si tenéis oportunidad de ir, no os olvidéis de visitar las 2 torres  de 69 metros y muuuchos escalones, que se accede a ellas a través de una puerta en el lateral.

Se sube por una torre a través de una larga escalera de caracol, se cruza por una galería y se baja por la otra torre. 

Cruzando la galería de las quimeras, tendremos unas vistas inmejorables de la ciudad y del paso del río Sena a través de ella. 

Aquí, en la torre sur, se encuentra la famosa campana Emmanuel. 


La plaza que encontramos en la fachada principal, tampoco no deja indiferentes, ya que podéis encontrar personajes de lo más variopinto, aprovechando la ocasión para ver si pueden sacarse algo de dinero pidiendo la voluntad. 


Hay que pagar par entrar, como ya os conté en el post anterior, os recomiendo comprar el ParisPass y así tenéis la entrada pagada y en algunos monumentos os ahorráis las colas.

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