Hay que reconocer que pasear por las calles de París un sábado a las 8 de la mañana tiene mucho encanto. La ciudad de la luz se ilumina lentamente mientras la mayoría todavía duerme y otros han madrugado para hacer deporte o solo, para disfrutar del silencio antes de que despierte. Es una isla artificial creada en 1827 para proteger el puerto de Grenelle. Se llega a través de la estación de metro Bir-Hakeim y está atravesada por tres de los más de 30 puentes que hay en París, el puente de Grenell, el de Rouelle y el puente Bir-Hakeim.
En ella encontramos ubicada la réplica de la Estatua de la Libertad americana. Esta fue una donación de la comunidad parisina que vive en Estados Unidos, con motivo de la celebración del centenario de la Revolución Francesa, y fue inaugurada por su presidente Marie François Sadi Carnot, el 4 de julio de 1889. En su base hay una placa conmemorativa y en la mano lleva una tabla con las inscripciones IV Juillet 1776 y XIV Juillet 1789, en recuerdo de la independencia americana y del día de la toma de la Bastilla.
Aún podemos encontrar más ejemplares de Estatuas de la Libertad; una en los Jardines de Luxemburgo y otra más pequeña en el Musée des Arts et Métiers.





